El gato con botas


Martes de cuento

Nothing_but_the_cat_by_Aguaplano

Murió un viejo molinero y no dejó más bienes que su molino, su asno y su gato.

Sus tres hijos hicieron las particiones con gran facilidad, sin notario ni abogado, que se hubieran comido tan exiguo patrimonio.

El mayor de los tres hermanos se quedó el molino. El mediano el asno. Y el pequeño no tuvo otra herencia que el gato.

El pobre chico al verse con tan pobre patrimonio se quedó muy desconsolado.

–     Mis hermanos -decía- podrán ganarse la vida trabajando, pero yo, como no me coma al gato y luego venda su piel, me moriré de hambre. ¿Qué haré con él? ¡Ni tan solo puedo alimentarlo!

El gato, que escuchaba lo que el muchacho decía, subió de un salto al regazo de su amo, restregó la cabeza contra su pecho, y lo consoló diciendo:

–       No estés triste, amo; cómprame un par de botas y un saco…

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Una respuesta a “El gato con botas

  1. ¡Muchas gracias, amigos!

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